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Una aproximación evolucionista al liderazgo (entrevista a Mark Van Vugt)

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Cuando una especie animal es grupal, los individuos que la componen no viven en solitario, ocultándose de potenciales depredadores y al acecho de sus presa o de un coespecífico de sexo opuesto con el que aparearse. Formar un grupo es entrar en una nueva dimensión, que va más allá del tamaño, e incluye nuevas formas de relacionarse con el entorno, que ahora es, por un lado los otros miembros del grupo, y por el otro todo lo demás.

Los grupos que no tienen alguna clase de organización interna tienden a desintegrarse. Por ello las especies sociales han desarrollado mecanismos de coordinación de sus miembros, y de especialización, llegado el caso, para afrontar los retos (riesgos y oportunidades) que el entorno natural les presenta de continuo.

 

Especies de insectos sociales como las hormigas nos sorprenden por su organización y coordinación “perfectas”, que responde a una programación genética igualmente “perfecta” (para los entornos en los que les ha tocado evolucionar y adaptarse). Pero en dichas especies no existe nada parecido a un individuo. Bien hizo E.O.Wilson (el mayor experto en hormigas del mundo, aparte de fundador de la Sociobiología) en calificarlas de superorganismos. Recuerdan las hormigas ( y otros insectos sociales del estilo), con su comportamiento, más a una célula somática, que se sacrifica en apoptosis por la supervivencia del organismo todo, que a cualquier otro organismo social. Incluso las células pueden revelarse y formar un cáncer, cosa impensable en una colonia de hormigas.

 

Los mamíferos que forman grupos tienen cerebros más desarrollados, y todo un sistema de afectos ubicado entre el dienféfalo y el telencéfalo denominado sistema límbico que hace que sientan y padezcan, lo que les convierte en protoindividuos. Este sistema de afectos está vinculado primeramente a los cuidados maternales. La estrecha relación que se establece entre madre e hijos durante los primeros estadios del desarrollo de los últimos requiere de cerebros que prefieran a su descendencia a todo lo demás, y se entreguen a ella y a su cuidado. Algunos mamíferos sociales amplían los afectos más allá de la descendencia, si bien en menor grado. La tendencia de los grupos animales hacia la meta de la supervivencia en común hace que sean capaces de reconocerse unos a otros y de interactuar tanto para coordinarse como grupo como para defender cada uno sus respectivos intereses individuales. Los afectos tienen distinta valencia según se colabore o se compita (dentro del grupo) por un recurso. Surgen así tanto las alianzas como los conflictos, ambos estrechamente relacionados, puesto que las primeras promueven el conducirse con éxito en los segundos. En la lucha “fraticida” de los miembros del grupo termina por establecerse una jerarquía, en la cual hay unos individuos dominantes y otros dominados, que esperan en la sombra su oportunidad para hacerse con el mando. ¿Ejercen los primeros un liderazgo? Algunos autores consideran que aunque no es un liderazgo en sentido estricto si se trata de un precursor de lo que luego en nuestra especie, en psicología, denominamos como tal.

 

Entre los animales (no humanos) se formarían relaciones de dominancia y sumisión, entre los humanos, también, claro, pero habríamos sido capaces, por diversos motivos, de evolucionar culturalmente hacia formas de mando más carismáticas o tradicionalistas y menos agresivas (al menos en sus manifestaciones). (Uno de los autores que defiende este planteamiento es Nigel Nicholson, a quien entrevistamos recientemente) Pero ¿hay algo así como un paquete de genes, cambios en el desarrollo biológico, y comportamientos asociados que conducen a unos individuos a tener el potencial de subirse al carro y tomar las riendas de la coordinación social y a otros, en cambio, su genética les induce a seguirles (de buena o mala gana). a ser partidarios entusiastas, detractores mudos o individuos semiapartados de la corriente social que la ven pasar y toman lo que pueden de ella? ¿Qué pasa durante la vida de los que acaban ejerciendo un liderazgo en un país, en una guerra, en un grupo de amigos, en un grupo de personas reunidas al azar y puestas a trabajar juntas? ¿Cuáles han de ser las virtudes del líder, o incluso sus defectos para que los que le elevan hasta dónde está, en la cúspide de las escala social, lo hagan? Porque el liderazgo no es algo que emane exclusivamente del lider, sino también de quienes lo convierten en tal. Hay también una imagen de cómo habría de ser un líder compartida por quienes le eligen y le sustentan, o bien unos beneficios que pueden ser un pago por su apoyo o algo entendido como justicia social.

 

La teoría de juegos, muy usada en biología evolucionista, se está utilizando ahora para desarrollar modelos de liderazgo y seguimiento que expliquen de qué forma podrían haber evolucionado estas características, si se entiende que no son una mera continuación de las relaciones de dominancia y sumisión que se encuentran en otras especies por doquier. Un autor holandés, Mark Van Vugt, ha desarrollado modelos de teoría de juegos en los que se observan ventajas y desventajas de optar por liderar o seguir en diversas situaciones que podrían haber sido importantes en la supervivencia de nuestros ancestros. A través de estos modelos se llega a la conclusión de que en las sociedades humanas ha de existir un equilibrio entre unos y otros de forma tal que éstas tengan un dinamismo que las conduzca a las metas propiamente humanas (bajo las cuales subyacen las metas últimas de supervivencia, oportunidades de apareamiento y bienestar).  Demasiados líderes llevan a un conflicto permanente, demasiados pocos a una lenta decadencia y podredumbre moral.

 

Lo que está claro es que el liderazgo no es un capricho de la naturaleza, es un proceso que surge entre líderes y seguidores en especies sociales, muy destacablemente en la nuestra, que beneficia la integridad y dinamismo de los grupos y hace que estos sean capaces de enfrentar al medio en mejores condiciones, incluyendo este medio otros grupos de la misma especie, cuya mejor o peor coordinación, cuya mejor relación entre líderes y seguidores, puede ser determinante en la obtención diferencial de los recursos del medio. Sobre esto la selección multinivel ha hecho numerosas aportaciones.

 

El Profesor Van Vugt ha tenido la amabilidad de respondernos unas preguntas, puestas en correcto inglés por Elena Gaviria Stewart, conocedora de su trabajo y de cuyo capítulo sobre evolución de liderazgo  en el libro Liderazgo: Hecho y Ficción, he extraído gran parte de las ideas (al menos las que son correctas).

 

La entrevista original en inglés pueden leerla en La Nueva Ilustración Evolucionista.

 

 

1.-Algunos autores creen que el fenómeno del liderazgo en la especie humana evolucionó a partir de formas de dominancia y sumisión, presentes en otras especies. Con independencia de que un líder típicamente humano provenga de nuevas presiones selectivas, ¿no siguen, a fin de cuentas presentes entre nosotros tendencias a la dominancia y la sumisión, presentes en el sexo, el trabajo, la familia, los grupos de jóvenes…etc?

 

En nuestro libro “Seleccionada Naturalmente: La Ciencia Evolucionista del Liderazgo” hacemos una distinción entre dos tipos de jerarquías de grupo.

 

Una es la tradicional jerarquía de dominación en la que los individuos compiten agresivamente por el primer puesto, algo que se observa en nuestros primos primates constantemente. La otra es una jerarquía de toma de decisiones grupales a través de la que la jerarquía sirve al grupo para resolver determinados problemas, tales como dónde desplazarse, cómo solventar los conflictos, etcétera. Ahí es donde entra en juego el liderazgo, pues en virtud de su posición en la red social, los líderes contribuyen a que las actividades del grupo se coordinen mejor. El problema es que en ocasiones estas dos jerarquías se superponen de forma que los individuos dominantes y agresivos lideran el grupo. Por suerte los grupos humanos disponen de mecanismos adecuados para controlar a estos individuos dominantes -denominamos a estos mecanismos STOPS; que son estrategias para imponerse a los poderosos, muchos de cuyos ejemplos nos los han proporcionado las investigaciones realizadas en las sociedades de cazadores-recolectores.

 

2.- ¿Qué hace diferente al liderazgo de la dominancia? ¿Qué presiones específicas lo hicieron surgir, a su entender?

 

La necesidad que tienen los grupos de coordinar sus actividades más eficientemente se ha convertido en una potente fuerza de la evolución humana, y el liderazgo y el seguimiento  han surgido para tal fin. Los seres humanos deben resolver determinados problemas para mantenerse vivos, tales como comer, dormir, y desplazarse, y deben hacerlo junto a otros individuos. Pero, ¿cómo decidir como grupo, dónde desplazarse para comer o dormir? Creemos que es ahí donde el liderazgo entra en escena.  A veces es preferible postergar el grupo en favor de individuos cualificados o experimentados, que entonces serán líderes. Esto en modo alguno se limita a los humanos. En nuestro libro mostramos muchas pruebas de liderazgo en otros animales grupales -la elefante matriarca, que es la mayor de la tropa y la única que conoce un pozo de agua del desierto por mucho tiempo olvidado se convierte de esta manera en líder de la tropa.


3.-¿Cómo nos ayudan herramientas matemáticas y lógicas como la teoría de juegos a entender la selección y evolución biológicas?

 

Los modelos de la teoría de juegos son una herramienta para analizar complejos fenómenos sociales, tales como el liderazgo y el seguimiento. Una vez descritos estos fenómenos en términos de estrategias que interactúan entre sí para producir un resultado en particular, surge una perspectiva completamente nueva.Por ejemplo, viendo el liderazgo como un juego, podemos establecer que siempre que dos personas tengan que coordinar sus actividades para producir un resultado favorable para sí mismos, el liderazgo y los el seguimiento emergen automáticamente.


4.-¿Qué aporta el liderazgo a los grupos? ¿Cuáles son sus límites, dónde acaba el líder y empieza el déspota o el mal líder en general?

 

A menudo el liderazgo no es necesario porque los grupos se pueden organizar muy bien con tareas sumamente sencillas y rutinarias. Por otra parte, habiendo evolucionado en sencillas sociedades igualitarias, los seres humanos no aprecian realmente las diferencias de poder. A pesar de todo, hay en ocasiones una necesidad de acción colectiva, como en las guerras u otras crisis, y entonces es bueno disponer de líderes que tomen las decisiones en nombre del grupo.  El problema está en recuperar el poder otorgado al líder una vez desaparecida la amenaza. Y es ahí donde comienza el despotismo. Ya que el poder es un recurso atractivo desde un punto de vista evolucionista, los líderes (especialmente si son varones) tratan de aumentar sus poderes, correspondiéndole a los seguidores el asegurarse de que dicho poder se restrinja. Este es el problema fundamental que enfrenta toda sociedad: Como seguidores queremos ser liderados, no dominados, pero para aquellos en la cúspide resulta bastante más atractivo dominar que liderar.


5.-¿Cree que hay personas genéticamente predispuestas a asumir roles de liderazgo y otras genéticamente dispuestas a asumir el de seguimiento? ¿Qué papel juega el ambiente?

 

Ciertamente creo que algunas personas son más adecuadas para asumir el liderazgo que otras.. No encontraremos el gen del liderazgo en un próximo futuro. Pero el liderazgo está correlacionado con rasgos de personalidad estables como la extraversión y la ambición, que tienen un importante componente hereditario.  En cualquier caso, al mismo tiempo, el medio juega también su papel. Puedes nacer con un carácter extrovertido, pero si creces con dos hermanos mayores que te dominan, entonces no obtendrás una gran cantidad de experiencias de liderazgo.


6.-Nassim Taleb, en sus obras, incide mucho en el peso del azar en nuestras circunstancias sociales y personales, y más en las complejas sociedades que hoy formamos. ¿Hasta qué punto puede uno ser elevado o arrojado al vacío por el azar de los hechos sociales, con independencia de sus cualidades naturales de liderazgo?

 

Un muy buen ejemplo de esta forma de liderazgo accidental la tenemos en El Jardinero Retrasado (interpretado por Peter Sellers) en la película clásica “Estar ahí.” Simplemente ocurre que está en el lugar correcto en el momento apropiado para convertirse en asesor del Gobierno Federal de Estados Unidos  a partir de de la sabiduría que obtuvo como jardinero. Sus conocimientos de jardines es vista por el gobierno como lecciones de gran importancia para la prosperidad del país. Y así, él adquiere carisma. La lección es que todo el mundo puede ser un líder carismático si resulta ser el que dispone de un conocimiento o experiencia únicos que el grupo necesita en ese momento particular.


7.-Los hombres, desde pequeños, se muestran más agresivos, dominantes y competitivos que las mujeres. Las mujeres, además, dan mucha mayor importancia de forma natural a la prole.¿Explica esto de alguna forma la sobrerrepresentación en puestos de poder del hombre frente a la mujer, más que otros factores culturales e históricos?

 

Está entre los intereses evolutivos del hombre alcanzar el poder, porque le permite el acceso a recursos que necesita para atraer hembras y transmitir sus genes. Por tanto, en todos los caminos que toman en su vida los hombres son más competitivos, dominantes y orientados a obtener como un resultado el status. Afortunadamente, llegando a ser líderes pueden detentar el poder de modo que beneficie a la sociedad. Con todo, en sociedades donde el poder se gana por la fuerza en lugar de a través de la pericia o la habilidad,  la competencia entre machos y la violencia realmente puede desestabilizar las sociedades, piensen en Afganistán o Somalia.

 

8.-Durante mucho tiempo la biología evolutiva ha prestado atención a los genes y a los individuos. Los grupos estaban apartados. Pero la especie humana es social y ya se contempla la evolución a nivel de grupos. ¿Podría decirse que su trabajo se centra en este nivel último? ¿Qué importancia tiene para la psicología social y de las organizaciones el enfoque evolutivo? ¿Cree, como sostiene Trivers, que la economía, por ejemplo, debería apoyarse mucho más de lo que lo hace en los conocimientos que se están dando en el campo de la psicología evolucionista?  ¿Haremos frente a las crisis futuras mejor con un mejor conocimiento del ser humano?

 

En mi trabajo trato de ofrecer una imagen completa de los orígenes evolutivos del liderazgo, y creo que tanto el nivel individual como el del grupo han jugado un papel en la selección del liderazgo. Sin liderazgo a los grupos humanos no les sería posible funcionar tan bien como lo hacen, y el liderazgo les da una ventaja en la competencia con otros grupos por los recursos. A un tiempo, dentro de cada grupo existe un conflicto entre los individuos que compiten por esas posiciones de liderazgo. Tenemos que prestar atención a ambos niveles para entender el liderazgo y entonces tal vez seamos capaces de comprender mejor por qué algunos grupos o sociedades son más democráticos y otros más despóticos y autoritarios.


9.-¿En qué está trabajando ahora?

 

En muchas cosas diferentes. Pero un proyecto en el que estamos trabajando ahora es sobre la psicología evolutiva del liderazgo mediante el que podamos tratar de establecer si hay señales faciales y físicas particulares asociadas con estilos de liderazgo particular. Por ejemplo, hemos encontramos que los hombres de aspecto masculino lideran de una forma más dominante y son preferidos por el grupo como líderes en la guerra.. Mientras que los líderes de aspecto más femenino son preferidos en tiempos de paz. ¿Y qué pasa con los líderes de aspecto juvenil o mayor? ¿Preferimos personas de aspecto atractivo como líderes? y si es así ¿por qué?  Todavía hay mucho trabajo por hacer. Si desea mantenerse al día sobre nuestro trabajo, por favor visite mi sitio web: professormarkvanvugt.com

 

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Sobre mí

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Guillermo Bertoldi. Soy periodista, licenciado en Ciencias de la Comunicación Social y analista de Opinión Pública. Completé estudios superiores en sociología de las comunicaciones y management político. Especialista en Comunicación Electoral y de Gobiernos y comunicación de crisis de imagen corporativa.

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